Instalamos el blindaje compuesto en la zona de radiación directa del horno de arco. Durante el primer mes, la temperatura superficial del recinto bajó 45 °C y no se detectaron fisuras en las juntas. El equipo de mantenimiento reportó una reducción notable en la frecuencia de inspecciones. La documentación técnica entregada facilitó la validación interna.
Ingeniería térmica industrial